Nunca antes estuvo tan cerca de ganar su primer título como
Director Técnico, era la primera liguilla para Billy Escobar y su equipo, Ajax,
desperdició dos veces la oportunidad de quedarse con el pase a semifinales,
pero al final volvió a sufrir la amargura de la derrota.
Primero Andrés y Erick, después César en la “muerte súbita” echaron a perder lo que iba a ser la mayor felicidad para Billy en su fase como entrenador, pero se la negaron con los yerros en la ejecución de sus respectivos penales.
Andrés y Erick tiraron hacia afuera de la portería y parecía que Billy se iba a desmayar de la frustración, se puso peor con la falla de César porque era el cierre de la tanda y todo indicaba que llegaría el pase.
Primero Andrés y Erick, después César en la “muerte súbita” echaron a perder lo que iba a ser la mayor felicidad para Billy en su fase como entrenador, pero se la negaron con los yerros en la ejecución de sus respectivos penales.
Andrés y Erick tiraron hacia afuera de la portería y parecía que Billy se iba a desmayar de la frustración, se puso peor con la falla de César porque era el cierre de la tanda y todo indicaba que llegaría el pase.
Apenas se percató que el balón se fue por un costado, Billy se llevó las manos al rostro, volteó hacia el cielo y se le pusieron los ojos rojos, a punto del llanto, al anotar el Club México de inmediato se dirigió hacia el vestidor, se quitó el saco en el camino y no habló con nadie de su plantel.
Unos pasos que se hicieron eternos para el entrenador, en medio de la locura en las gradas por la victoria de los mexiquenses, recibió el consuelo de algunos de sus jugadores, Isaias y Víctor lo abrazaron fuerte pero lo más pronto que pudo, Billy se refugió en el vestuario del cual no salió hasta media hora después para declarar unas cosas y salir rumbo al estacionamiento.
El Director Técnico ni siquiera respondió a las solicitudes de comentarios que tuvo en el trayecto del campo al estacionamiento, donde se ubicó de copiloto en su auto. Parecía que no escuchaba, que estaba en otra parte. Tomo una bebida rehidratante y se recostó con la mirada perdida, y así se marchó de cuemanco.

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